viernes, 11 de marzo de 2011

Visión del adulto (entre los 41 y los 60 años de edad)

Visión del adulto (entre los 41 y los 60 años de edad)


Si usted es mayor de 40 años, probablemente ha notado cambios en su visión. Los problemas más comunes que padecen las personas entre los 41 y los 60 años de edad son dificultades para leer claramente y para realizar actividades de cerca. Además, durante esta etapa otros cambios en sus ojos comienzan a afectar su trabajo y el disfrute de la vida.


Entre los 40 y los 45 años de edad, la mayoría de los adultos posiblemente comienzan a desarrollar problemas para ver claramente a distancias cercanas, especialmente al leer y al realizar actividades en computadoras. Este cambio normal de la habilidad de enfoque del ojo que está relacionado con la edad y que continuará progresando con el paso del tiempo, se denomina presbicia.

Muchas personas comienzan a experimentar dificultades con su visión cuando llegan a su mediana edad.

Al principio, posiblemente sienta la necesidad de alejar los materiales de lectura de sus ojos para poder ver claramente. Las letras de los diarios o del menú de un restaurante pueden parecerle borrosas, especialmente si la iluminación es tenue. A pesar de tener recetados anteojos o lentes de contacto para ver claramente a distancia, los cambios en la visión cercana ocasionados por la presbicia pueden provocar la necesidad del uso de lentes bifocales y multifocales. Si usted sufre de miopía, posiblemente se ha percatado de que ahora tiene que quitarse los anteojos para ver mejor de cerca. Afortunadamente, hoy en día las personas con presbicia tienen varias opciones para mejorar su visión.

Durante el comienzo de la presbicia, se incrementa la incidencia de problemas de salud ocular. Ya sea que tengan o no la necesidad de usar anteojos, los adultos deben someterse a exámenes para controlar indicios de desarrollo de problemas oculares y visuales. Se recomienda someterse a un examen completo de la vista al menos cada dos años. No se confíe de sustitutos insuficientes, como el examen visual para obtener el permiso de conducción u otras pruebas visuales, para determinar si tiene problemas oculares o visuales.

Las personas adultas mayores de 40 años pueden estar especialmente en riesgo de desarrollar problemas oculares y visuales si presentan alguna de las siguientes características:

  • Enfermedades sistémicas crónicas como diabetes o hipertensión arterial.
  • Una historia médica familiar de glaucoma o degeneración macular.
  • Realizar un trabajo de alta exigencia visual o tener una ocupación que exponga sus ojos al peligro.
  • Problemas de salud como colesterol alto, problemas de tiroides, ansiedad o depresión y artritis que requieran el consumo de medicamentos. Muchos medicamentos, incluso los antihistamínicos, tienen efectos secundarios oculares.


Comprender los cambios de la visión relacionadas con la edad

Tal como lo hace el cuerpo, los ojos y la visión cambian con el paso del tiempo. Las alteraciones relacionadas con la edad de diversas partes del ojo pueden provocar diferencias evidentes en su visión. A pesar de que no todas las personas experimentarán los mismos síntomas, algunos de los cambios más comunes de la visión relacionados con la edad son los siguientes:

  • Necesidad de mayor iluminación
    Con el paso de los años las personas necesitan más iluminación para ver tan bien como en el pasado. Unas luces más fuertes en su área de trabajo o cerca de su lugar de lectura lo ayudarán a leer y a realizar sus actividades con mayor facilidad.
  • Dificultades para leer y para realizar actividades de cerca
    Las letras de los materiales impresos no son tan claras como en el pasado, en parte porque el cristalino del ojo se vuelve menos flexible con el paso del tiempo. Esto provoca una mayor dificultad para enfocar objetos cercanos con la misma capacidad que en el pasado.
  • Problemas con el deslumbramiento
    Es probable que usted note que las luces del tráfico al conducir de noche, o el reflejo del sol en el parabrisas o en el pavimento durante el día le provocan un mayor deslumbramiento que dificulta la conducción. Los cambios dentro del cristalino del ojo provocan que la luz que ingresa sea difusa, en lugar de enfocarse en forma precisa en la retina, por lo cual, se crea mayor deslumbramiento.
  • Cambios en la percepción del color
    El cristalino normal ubicado dentro del ojo puede comenzar a decolorarse y, de esta manera, aumentar la dificultad para ver y distinguir ciertas tonalidades de colores.
  • Secreción lagrimal reducida
    Con el paso de los años, las glándulas lagrimales de los ojos producen menos lágrimas. Esto les ocurre especialmente a las mujeres después de la menopausia. Como consecuencia, sus ojos pueden estar más secos e irritados. La producción de una cantidad adecuada de lágrimas es un elemento esencial para mantener los ojos saludables y la visión clara.
Los exámenes regulares de la vista, los tempranos diagnósticos y tratamientos de enfermedades oculares pueden ayudarlo a preservar una visión saludable para toda su vida.

Artículo Fuente: American Optometric Association.

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